sábado, 13 de diciembre de 2008

¡ Eros o Cupido es el dios del amor !

Se le representa como un joven alado, ligero, bello, con los ojos vendados, de ahí que el amor sea ciego, y con un arco de plata y flechas con los que iba enamorando a los dioses y hombres con los que se topaba. Los romanos lo transformaron en un niño pero con los mismos atributos de su dedicación a hacer una travesura tras otra alrededor de los dioses del Olimpo.

Al principio se decía que era hijo de Caos y que encarnaba la armonía. Casi siempre acompañaba a su madre o a Himero, el deseo. Su hermano gemelo era Anteros.

Cuando nació, Júpiter ordenó a Venus que se deshiciera de él, pues conocía sus capacidades de seductor y mentiroso. Pero la diosa lo ocultó en los bosques, donde fue amamantado por leonas y tigresas. Cuando creció, construyó su famoso arco de fresno y con madera de ciprés sus peligrosas flechas entrenándose con ellas, disparando a los animales.

Eros no figura entre las divinidades primordiales, es uno de los dioses más jóvenes del Olimpo. Eros es la fuerza misteriosa que coordina los elementos y asegura la perpetuidad de la vida. Las fiestas en su honor se llamaban erotidia y se celebraban cada cinco años. En Atenas tenía un altar y algunos otros templos en diversos puntos, pero en general, su culto iba asociado a otras divinidades, como Afrodita y las Gracias.

Uno de los episodios de amor más bellos de toda la mitología clásica se dio entre Eros y Psique, hija de un rey de Asia. "...Cuando nació Afrodita, celebraron un banquete los dioses y entre ellos estaba Poro, el hijo de Metis. Después que comieron llegó Penía a mendigar, como era propio al celebrarse un festín, y estaba a la puerta. Poro, embriagado de néctar -aún no había vino-, entrando en el Jardín de Zeus, bajo el peso de la embriaguez, se durmió.
Penía, tramando, por su falta de recursos, hacerse un hijo de Poro, se acostó junto a él y concibió a Eros (el amor). Y por ello el Amor es el acompañante y servidor de Afrodita, por haber sido engendrado en la fiesta de su nacimiento, y por naturaleza es el Amor enamorado de la belleza, siendo Afrodita bella."

El tipo de Eros se modifica con el tiempo a través del arte. Las primitivas figuras, objeto de culto, son piedras en bruto. Después Eros, adquiere forma humana, y más tarde se le añaden alas para expresar la ligereza de acción del dios del Amor. A partir del siglo V, Eros aparece con aspecto de adolescente, casi siempre en compañía de Afrodita.

Además de las alas, atributo casi constante en Eros, lleva con frecuencia carjac y flechas. El arte helenístico lo presenta como un niño de gran belleza, desnudo, de aire travieso. También se le une a Psiquis, de quien este dios estuvo muy enamorado.

Es la más bella de las historias relativas a Eros, la de Psiquis, personificación del alma humana. Psiquis era una bellísima doncella amada por Eros, quien la llevó a un castillo, donde vivía sola; él nunca se mostraba a su amada, quien debía recibirle en la más absoluta oscuridad. Ella, mujer al fin y picada por la curiosidad, encendió una vez una lámpara de aceite y le contempló; extasiada por la belleza de Eros (Cupido), inclinó sobre él la lámpara y las gotas de aceite hirviendo que cayeron sobre su cuerpo desnudo, lo despertaron y este desapareció muy irritado; Psiquis quedó abandonada en la tierra, sola y desconsolada, hasta que después de muchas tribulaciones obtuvo el perdón de Eros, y los dioses le concedieron la inmortalidad, que desde entonces gozó en el Olimpo en compañía del amado. Lo que nos demuestra una vez más que cuando el amor verdadero ronda una pareja, ya sea de dioses o humanos, se concibe y otorga el perdón a una querella fácilmente, sumergiendo nuevamente a los amados en un convivir pletórico de armonía y éxtasis. ¡Eso es el amor!